sábado, 29 de febrero de 2020

1.5 La praxis y sus implicaciones pedagógicas.

La praxis y sus implicaciones pedagógicas.
La práctica docente se concibe, según Fierro et al. (1999), como una praxis social, objetiva e intencionada, cargada de significados, de acciones y de saberes, ella se establece para desarrollar los procesos educativos en donde participan fundamentalmente los maestros y los alumnos en su papel de sujetos que intervienen e interactúan en dicho proceso. En la práctica se encuentran implicados otros agentes como las autoridades educativas, los padres de familia, y existe también la presencia de elementos curriculares, políticos, insti­tucionales, administrativos y normativos. La práctica docente se realiza en tiempos y espacios institucionales específicos para llevar a cabo el proceso educativo. 
De Lella (1999, citado por García Cabrero, et al., 2008) indica que la práctica docente: “se concibe como la acción que el profesor de­sarrolla en el aula, especialmente referida al proceso de enseñar, y se distingue de la práctica institucional global y de la práctica social del profesor” (p. 3). Con base enesto podemos afirmar que el concepto de práctica docente está referido a la actividad de enseñar que lleva a cabo el profesor para propiciar en los alumnos los aprendizajes esperados de acuerdo a los objetivos y contenidos establecidos en el currículum. Así mismo, en la práctica docente se encuentran inmersos diferentes aspectos con los cuales mantiene diversas relaciones, aun cuando su influencia sea indirecta; estos aspectos y sus respetivas relaciones son susceptibles de ser analizados como componentes de la práctica docente. Estas relaciones, según Fierro, et al., son: 
 
  • La docencia implica la relación entre personas. 
  • Maestros y alumnos se relacionan con un saber colectivo cultural­mente organizado que la escuela, como institución, propone para el desarrollo de las nuevas generaciones a través de una intervención sistemática y planificada. 
  • La función del maestro está estrechamente vinculada a todos los aspectos de la vida humana y que van conformando la marcha de la sociedad. 
  • El quehacer del maestro se desarrolla en un marco institucional […]. La escuela es, de hecho, el lugar privilegiado de la formación permanente del maestro una vez que ha concluido sus estudios. 
  • El trabajo del maestro está intrínsecamente conectado con un con­junto de valores tanto personales como sociales e institucionales, ya que la educación como proceso intencional de formación de per­sonas lleva implícitamente una orientación hacia el logro de deter­minados propósitos que apuntan a la formación de un determinado tipo de hombre y construir un determinado modelo de sociedad (1999, pp. 22-23).
La escuela, como espacio educativo formal e institucional, es una realidad social intrincada, compuesta por una multiplicidad de actores, procesos formativos complejos, planes y programas pres­criptivos, grados, ciclos y reglamentos, entre otros; los cuales, a su vez, generan diversas explicaciones, significados, interpretaciones y concepciones acerca de la realidad escolar (Prieto Parra, citado en Marcelo y Vaillant, 2009, p. 26). En ella cobra significado la práctica docente, los profesores que la realizan, los alumnos y el currículum. 
Los profesores cumplen una función educativa y social muy im­portante mediante su acción pedagógica, cuyo rasgo fundamental lo constituye el conjunto de actividades que favorecen el desarrollo de los procesos de enseñanza-aprendizaje que se da entre ellos y los alumnos. Es decir, el destinatario de la enseñanza es el alumno, el cual deberá aprender conocimientos, habilidades, actitudes y valores mediante diversas situaciones, estrategias y métodos didácticos que los profesores le plantean, para lograr los objetivos educaciona­les encomendados. 
La práctica docente es un proceso complejo en donde interac­túan de forma dinámica diferentes aspectos, entre los cuales se encuentran los sociales, los curriculares, burocráticos, tradiciones y costumbres escolares y regionales, toma de decisiones políticas y administrativas; así como la selección y uso de materiales didácti­cos y otros recursos de apoyo a la enseñanza, interpretaciones par­ticulares que realizan los maestros y los alumnos de los materiales sobre los cuales se organiza y se realiza la enseñanza y el aprendizaje (Rockwell, 1995). 
Como podemos ver, son varios y distintos los aspectos que se encuentran presentes en la práctica docente, uno de ellos es el cu­rrículo académico oficial que se trabaja en las escuelas entre el maestro y los alumnos, el cual establecelos propósitos a lograr en los planes y programas de estudio, dado a que es el hilo conductor de los procesos de enseñanza, constituye, según Rockwell (1995) sólo un nivel formativo y no tiene otra manera de existir, de materiali­zarse, es una parte integral de la compleja realidad cotidiana de la escuela y de la práctica docente. A dicho currículo se integra otro “currículo”, el “oculto”, denominado así por la autora, que es el más real desde la perspectiva de quienes participan en el proceso educativo (v. p. 15). Ambos currículos forman a los sujetos: docentes y alumnos, ya que al realizarse aportan en su conjunto experien­cias y aprendizajes valiosos. 
La práctica docente del maestro contiene una serie de elementos que éste mismo procura,  posee e integra a la enseñanza como son los medios y recursos didácticos, las experiencias, los saberes y las creencias; las concepciones educativas, psicopedagógicas y socia­les; al igual que habilidades e intencionalidades éticas y profesio­nales; tendencias políticas e ideológicas; así como modificaciones graduales que conllevan al cambio como son las referidas a las re­formas curriculares y otras disposiciones oficiales. La escuela como institución, representa para el maestro: 
El espacio privilegiado de socialización profesional. A través de ella entra en contacto con los saberes del oficio, las tradiciones, las costumbres y las reglas tácitas propias de la cultura magisterial. Es el organismo vivo que explica el hecho de que la escuela no sea solamente la suma de individuos y acciones aisladas, sino una construcción cultural, en la que cada maestro aporta sus intereses, habilidades, proyectos personales y saberes a una ac­ción educativa común (Fierro, et al., 1999, p. 30). 
La integración de todos estos elementos en la práctica docente cons­tituye un entramado complejo e interactuante, pues en el trabajo docente se entrecruzan varios componentes de la vida escolar. De este modo la práctica adquiere diferentes formas: “No conocemos ningún modo sencillo de ilustrar como influyen las grandes estruc­turas sociales, las creencias culturales y la dinámica institucional en cada profesor en concreto ni cómo pueden influir los docentes en estas estructuras e instituciones” (Zeichner y Liston, 2003, p. 137). 
Hay rasgos constitutivos de la práctica docente de los maestros que, desde mi punto de vista, suelen ser comunes, puesto que de alguna forma se encuentran presentes y por lo mismo, entre ellos hay puntos de convergencia –ciclos escolares, horarios de clase, plan y programas de estudio, asignatura(s),tipos de escuela, ubi­cación de la escuela en una zona urbana o zona rural, entre otros–. Sin embargo entre los maestros y su práctica hay variaciones y peculiaridades en su conjunto, ya que tan amplio es el gremio del profesorado como tan amplio es el repertorio de personalidades, historias de vida, trayectorias personales y académicas específicas, modos de desarrollar la enseñanza, edades, sexo; a esto se suman los niveles de ex­periencia docente; afectividades, intereses y preocupaciones; ellos laboran en escuelas, turnos y comunidades similares o diferentes; al igual que trabajan con alumnos de diferentes edades, sexo y estilos de aprendizaje; con grados o ciclos escolares diferentes; con progra­mas y contenidos escolares iguales o diferentes, entre otros. 
Lo más común, salvo que existan ciertos acuerdos entre ellos, es encontrar que los maestros de un mismo grado, dentro de la misma escuela o zona, trabajan de manera muy diferente, aun cuando todos manifestan que siguen los programas y los libros de texto vigentes (Rockwell, 1995, p. 29). 
Todo esto hace a que la práctica docente de los maestros tenga con­notaciones homogéneas y heterogéneas –singulares–, aunque todos los profesores tienen la misión socioeducativa: formar a las nuevas generaciones de estudiantes: 
El trabajo de los maestros está situado en un punto en que se encuentran el sistema escolar –con una oferta curricular y organizativa determinada– y los grupos sociales. En este sentido, su función es mediar el encuentro entre el proyecto político educativo, estructurado como oferta educativa [dentro del sistema educativo nacional], y sus destinatarios, en su labor que se realiza cara a cara (Fierro, et al., 1999, p. 21). 
La educación básica, como bien sabemos, hoy en día está integrada por tres niveles escolares: preescolar, primaria y secundaria; donde cada uno tiene su propia organización, infraestructura, sus sujetos y propósitos: currículo, administración, alumnado, planteles, per­sonal de apoyo, cuerpo de docentes y directivos. Los profesores en particular tienen que acoplar su práctica docente de acuerdo a sus posibilidades, a las condiciones del centro escolar donde laboran y a las características del alumnado, esto, como ya lo indicamos, difiere entre un nivel y otro, entre un medio sociocultural y otro. 
PARA MAS INFORMACIÓN:
 
Fierro, M., Fortoul, B. y Rosas, L. (1999). Transformando la práctica docente. Una propuesta basada en la investigación-acción. México: Paidós Mexicana.
Freire, P. (2005). Pedagogía del oprimido. (2a ed.). México: Siglo XXI.
 


1.4 La relación pedagógica y la practica docente.

 La relación pedagógica y la practica docente.
 
La ley General de Educación, Ley 115 de 1994, en su artículo 109 establece como
propósito de la formación de educadores “formar un educador de la más alta
calidad científica y ética, desarrollar la teoría y la práctica pedagógica como parte
fundamental del saber del educador, fortalecer la investigación en el campo pedagógico
y el saber específico; y preparar educadores a nivel de pregrado y postgrado para los
diferentes niveles y formas de prestación del servicio educativo”.
 Práctica docente El trabajo que el docente desarrolla cotidianamente en determinadas y concretas condiciones sociales, históricas e institucionales, adquiriendo una significación tanto para la sociedad como para el propio docente. (Elena Achilli, 1988)
Práctica pedagógica El proceso que se desarrolla en el contexto del aula en el que se pone de manifiesto una determinada relación docente-conocimiento-alumno, centrada en el “enseñar” y el “aprender”. (Elena Achilli, 1988)
  • Entonces… La Práctica Docente incluye a la Práctica Pedagógica yLa Práctica Pedagógica incluye a la Práctica de Enseñar
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  • ¿Por qué hablamos de “prácticas”?
    Las prácticas docentes obedecen a una lógica que las define y otorga singularidad, no subsumible a la lógica teórica que intenta explicarlas, adquiriendo así características distintivas como un tipo particular de práctica social.
Freire (2004) nos enseña que la autonomía es la base de la toma de conciencia del trabajo del maestro, de las decisiones que enfrenta y la reflexión continua que debe hacer desde lo que sabe y hace. Definirse como maestro implica establecer para sí mismo un lugar en el mundo y un sentido a la existencia misma. Hallarse como el mediador entre la enseñanza y el aprendizaje exige una especificidad humana que involucra la seguridad y la competencia profesional, pero también la generosidad, el compromiso y la libertad.
 PARA MAS INFORMACIÓN:
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1.3 El sentido docente y sus conc¡secuecias en la educación.

El sentido docente y sus consecuencias en la educación.
La enseñanza docente se ha buscado, desde que la educación formal se inició, sea de mayores contenidos de los que se pueden ofrecer en un hogar. Si los padres pudieron alcanzar un grado de estudios avanzados será muy probable que al alumno no se le dificulte demasiado comprender ciertos conceptos, ya que sus padres le pueden guiar en el entendimiento de estos. No obstante, la tarea de los padres no incluye necesariamente instruir a sus hijos en cuestiones científicas y técnicas. Es por ello que se implementaron las escuelas o los centros de educación donde se reúnen educadores y educandos  cuyo fin más importante es conocer por niveles lo que la sociedad humana ha descubierto, inventado y comprendido valiéndose de todo cuanto le rodea e incluso de sí mismo. 
Tales perspectivas de educación a la verdad no han seguido un patrón constante de crecimiento y maduración. Dependiendo de la sociedad y de las situaciones que se estén desenvolviendo en esos tiempos la educación tendrá progresos en sus métodos o retrocesos. Actualmente, se han detectado algunas barreras que han perjudicado la labor de los docentes. Tales problemas tienen como punta de iceberg la apatía para aprender por parte de los educandos  o los grupos numerosos atendidos por un solo maestro. Esto ha llevado a los estudiosos en el tema a replantear las bases del porqué se educa y retrasar los caminos para no perder el sendero correcto. No se lleva a la escuela al estudiante para simular que aprende, sino para que lo que logre comprender le sirva en un futuro para aplicarlo en la vida. 
Se ha revisado el enfoque pedagógico que está detrás de  la acción educativa. En otras palabras, se ha revisado la razón de ser de la labor docente. Es posible situar la problemática dentro de tres enfoques pedagógicos: centrado en la materia enseñada, en el alumno y en lo social. 
El primer enfoque refiere a que los contenidos deben provocar que el estudiante se comprometa con un interés genuino en comprender cuanto se desea que aprenda. Par ello, en primera instancia, debe comprender de manera básica por qué debe aprender. Si a un ser humano se le educa mediante premios y castigos, se verá que su comportamiento no seguirá una ruta creativa.
El segundo enfoque trata sobre el interés que el alumno ponga en sus estudios, fruto de estar motivado por la utilidad de los mismos conocimientos. Al hacer esto se genera un compromiso para intentar aprender cuanto el maestro pueda mostrarle para su bien.
El docente, por su parte, debe aportar a la mente de sus estudiantes conocimientos de acuerdo a su contexto cultural, político y económico, dándole un sentido realista.
En conclusión, la vida estudiantil del educando debe estar profundamente ligada a su contexto para adquirir un significado que le permita aplicar lo que aprende. El educador debe provocar en el estudiante el interés por aprender mostrándole que ello le servirá en un futuro dejándolo desenvolverse lo más posible para aprender más por interés que por imposición.
PARA MÁS INFORMACIÓN:
Rugarvia,Armando Torres 1996). El sentido docente y sus consecuencias en la educación , en Educar Valores. G.C.pp51-71.

miércoles, 26 de febrero de 2020

1.2 Desarrollo Conceptual de la practicá docnete.

Desarrollo Conceptual de la practica docente.
Dando continuidad es importante tener una buena vocación ante la docencia .  Debe gustarte mucho enseñar para disfrutar de ello, pero si es así, es una de las profesiones más agradecidas, por no hablar de las deseadas y envidiadas vacaciones que tienen, como las que teníamos todos al ir al colegio. No obstante, ser un buen profesor es difícil, y se requieren una serie de capacidades o habilidades. Aquí te mostramos algunas de ellas:
  1. Dominar las nuevas tecnologías: Los docentes deben crecer en este ámbito y aprovechar el avance que suponen las nuevas tecnologías aplicadas al aula, adaptándose a la realidad actual.
  2. Relacionarse constructivamente con los alumnos: Tener una buena relación y comunicación con tus alumnos ayuda enormemente al proceso formativo y a su desarrollo, dándose así la atención requerida individual y aumentando las posibilidades de que reciban el aprendizaje más fácilmente.
  3. Planificar el proceso de enseñanza: Es la competencia fundamental que organiza lo que se quiere enseñar y lo que se espera que los alumnos aprendan. No sólo se trata de aplicar un manual al pie de la letra, es necesario saber seleccionar qué contenidos y recursos aplicar en cada clase.
  4. Administrar las metodologías de la didáctica: Es necesario que cada profesor conozca diversas metodologías de enseñanza para poder aplicarlas adecuadamente en cada situación (clases individuales, trabajos en grupo, refuerzo, etc).
  5. Investigar sobre la enseñanza: No sólo los alumnos deben aprender, sino que el profesor debe estar contínuamente aprendiendo. Para ello, debe investigar y reflexionar sobre la práctica del docente, aplicando lo que crea conveniente y modificando algunos procesos, siempre mirando por el bien de los alumnos y su desarrollo.
COMPARTO VIDEOS :



 
 
 

1.1.1 La Organzación escolar como escenario de la practica docente.

1.1.1 La Organización escolar como escenario de la practica docente.
 
    El campo de formación en las prácticas profesionales constituye el espacio curricular específico destinado al aprendizaje sistemático de las capacidades para la actuación docente en las aulas y en las escuelas, es decir, en contextos reales .
 
 
CONCEPTO DE PRACTICA DOCENTE:-Pensamos que la practica docente trasciende la concepción técnica de quien solo se ocupa de aplicar técnicas de enseñanza en el salón de clases.
 Su función es mediar el encuentro entre el proyecto político educativo, estructurado como oferta educativa, y sus destinatarios, en una labor que se realiza cara a cara.
 
 
 El trabajo de los maestros esta formado por relaciones:
Entre personas, con: Sus alumnos. Otros maestros. Los padres de familia. Las autoridades. La comunidad.
  • Con el conocimiento.
  • Con la institucional.
  • Con todos los aspectos de la vida humana que van conformando la marcha de la sociedad.
  • Con un conjunto de valores personales e institucionales.
El dialogo constituye la base del trabajo grupal que proponemos.
Relación pedagógica: Es la relación pedagógica que evidencia la forma en la que el maestro vive su función como educador en el marco de la institución escolar.
 
 
 
 
    
Relación pedagógica:
 De la manera en que cada maestro logre integrar y armonizar las dimensiones mencionadas dependerá que su practica educativa tienda hacia una relación opresora de dominio e imposición hacia sus alumnos, o hacia una relación liberadora en la que se recree el conociendo sobre la base del respeto y acuerdo mutuos en el desarrollo personal tanto de sus alumno como personal.     
 
Dimensión personal:  
 Conocerse.
Trabajarse .
Lograrse.
Mentalizarse.
 
 
 
 
 
 
Dimensión institucional.
Determinación en lo social. Costumbres. Reglas de la institución en la que se encuentre.
Dimensión interpersonal.
Sentido social. Mediador institucional. Flexibilidad de entendimiento. Lograr conjuntar lo bueno dentro de la institución y el alumno.
 
 
 
Dimensión social:
Tener en claro la dimensión social.
Lograr expresarse en la misma.
Equidad
Entendimiento.
Dimensión didáctica:
 Desarrollar en los alumnos conocimiento.
Desarrollar el auto aprendizaje.
Qué el alumno se exprese con sus propias palabras.
Desarrollar dialogo entre ellos.
 

 
Dimensión valorar:
 Valores del maestros en la sociedad.
Es una acción intencionalmente dirigida hacia el logro de determinados fines educativos.
PARA MASINFORMACIÓN:
 

martes, 25 de febrero de 2020

1. EL Sentido y significado de la práctica docente..

 1.1 La significación de la práctica docente.
 
La educación es una práctica social que trasciende el espacio educativo, supone un proceso de construcción comunitaria y contextual.
  ENSEÑAR
Son las operaciones que realiza el educador para trasmitir conocimientos , hábitos, habilidades actitudes .etc. Mejor que trasmitir es suscribir el DESEO DE APRENDER.
¿QUÉ ES EDUCAR Y ENSEÑAR?
  • No sólo transmitir contenidos sino propiciar contacto con la cultura.
  • -Quehacer social multideterminado por condiciones económicas, políticas, sociales y culturales y aspectos subjetivos.
  • -Simultáneamente fuerza conservadora, y potencial transformador.
  • -Modo en que un grupo asegura que sus miembros adquieran la experiencia social históricamente acumulada y culturalmente organizada.

    El campo de formación en las prácticas profesionales constituye el espacio curricular específico destinado al aprendizaje sistemático de las capacidades para la actuación docente en las aulas y en las escuelas, es decir, en contextos reales . Para Elena Achilli la formación docente puede comprenderse como un proceso en el que se articulan prácticas de enseñanza y de aprendizaje orientadas a la configuración de sujetos docentes/enseñantes . La práctica docente se concibe en un doble sentido: como práctica de enseñanza, propia de cualquier proceso formativo y como apropiación del oficio de docente, cómo iniciarse, perfeccionarse y/o actualizarse en la práctica de enseñar.
 
La teoría y la practica se interrelacionan por lo que en cierto modo es externa al sujeto  que concibe su practica, sino a sus específicos supuestos , saberes , creencias , valores y prefiguraciones de los saberes en este caso referidos a los procesos educativos .
No se trata de cuestionar lo sabido entre lo que un sujeto dice y hace, sino de entender que detrás de lo que hace hay una red de significados que les dan razón a sus acciones .
PARA MAS INFORMACIÓN :