jueves, 12 de marzo de 2020

3.2 La enseñanza y la vivencia critica de la cultura .

La enseñanza y la vivencia critica de la cultura .
La pedagogía crítica es una propuesta de enseñanza que intenta ayudar a los estudiantes a cuestionar y desafiar la dominación y las creencias y prácticas que la generan. En otras palabras, es una teoría y práctica (praxis) en la que los estudiantes alcanzan una Conciencia crítica 
 
 
En esta tradición, el maestro trabaja para guiar a los estudiantes a cuestionar las teorías y las prácticas consideradas como represivas (incluyendo aquellas que se dan en la propia escuela), animando a generar respuestas liberadoras tanto a nivel individual como colectivo, las cuales ocasionen cambios en sus actuales condiciones de vida.
A menudo el estudiante inicia cuestionándose a sí mismo como miembro de un grupo o proceso social (incluyendo religión, identidad nacional, normas culturales o roles establecidos). Después de alcanzar un punto de revelación, en el que empieza a ver a su sociedad como algo profundamente imperfecto, se le alienta a compartir este conocimiento en un intento de cambiar la naturaleza opresiva de la sociedad.
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3. Practica docente: hacia una nueva cultura profesional.

3.1 La cultura académica : Trascendencia de los contextos de conocimiento.
La cultura académica debe estar abierta a la cultura vivencial de los estudiantes, entonces el conocimiento que se presenta debe estar asociado a la realidad que le toca vivir.
La cultura académica se origina a partir de costumbres generadas en un entorno social y este produce nuevos conocimientos que conllevan a transformaciones en las Instituciones educativas siempre y cuando se den en un ambiente de dialogo y cortesía, nos referimos al hablar de dialogicidad, cultura académica y pedagógica a las situaciones propiciantes de encuentros reflexivos y asertivos con posibilidades creadoras e innovadoras, más no los debates erróneos y de poder en los que deben haber ganadores y perdedores.
En este sentido el aprendizaje de los estudiantes en el aula debe buscar un acercamiento docente- estudiante en donde no exista la intimidación y el miedo a perder, como docentes no se debe esperar que la respuesta a la pregunta sea al pie de la letra como está escrita o como queremos que se repita, debe ser espontánea y con espíritu crítico debe ser la respuesta correcta para la educación en el plantel educativo, pero también para la vida misma con los significados que cada uno tenga de acuerdo al contexto en el que habita.
El diálogo, como fenómeno humano, es el encuentro amoroso de los seres humanos, que, mediatizados por el mundo, lo pronuncian, estos lo transforman y, transformándolo, lo humanizan, para la humanización de todos (Freire, 1973, p. 46).
Las acciones dialógicas son todas aquellas situaciones que no están sujetas a relaciones de poder y que surgen después de una concertación entre varios individuos de una colectividad para lograr vivificar la práctica que los convoca, es una oportunidad para desarrollar opciones que son producto del consenso general aceptando las verdades del otro como una nueva realidad emergente que construye nuevos senderos en las instituciones educativas Colombianas, apoyadas desde metodologías de investigación innovadoras, sin salirse de la realidad social contextual, es por esto que como responsables del aprendizaje fomentamos la cultura académica y educativa basada en relaciones pedagógicas dialógicas, esta debe ser una apuesta política en todas las instituciones educativas en cada rincón del país.
No puede existir Cultura Académica transformadora sin dialogicidad porque esta, nos ayuda a escucharnos para poder vivir la palabra y las acciones que transforman a partir de la razón y de las explicaciones coherentes de la practica pedagógica sin ser una verdad más o menos importante que la otra, ya que la razón última de la cultura académica es la transformación de los sujetos activos de las instituciones educativas ( padres de familia, rector, estudiantes y docentes) pero esta no puede existir cuando existen relaciones de poder entre docentes- estudiantes, administrativos –docentes y viceversa, esta debe ser una relación horizontal abierta y sincera.
La cultura académica debe estar abierta a la cultura vivencial de los estudiantes, entonces el conocimiento que se presenta debe estar asociado a la realidad que le toca vivir, en este sentido el aula es un ámbito de significados que se comparten a través del dialogo mismo, el querer tener por siempre la razón y ser el sujeto esquivo y mezquino que no acepta sugerencias y que desea por siempre acabar victorioso en el debate asumiendo relaciones de poder truncan todo proceso de crecimiento y transformación de las sociedades, llámese religión, política, educación o ciencia.
Esta liberación nos permite crecer y transformarnos lo cual es un proceso paulatino, como seres humanos, vamos evolucionando a través del tiempo, cambiamos morfológica y fisiológicamente, pero también cambiamos nuestro esquema mental, la forma de pensar, actuar, de generar conocimientos, incluso el conocerte a ti mismo.
Tu discurso se convierte cada día en las apropiaciones conceptuales del hoy; en pocas palabras por los conocimientos atraídos y con las oportunidades del entorno que mueven tu esencia y renuevan una nueva cultura sin dogmatismos que te dan una posibilidad liberadora.
De las conversaciones, diálogos, debates y otras formas de comunicación dialógica debemos ser capaces de construir nuevas columnas para templar los cimientos para el desarrollo institucional que forje nuevas conquistas en el aula de clases y más allá de ella, sin el dialogo no existe la verdadera cultura académica y no se puede hablar de transformación social o educativa.
En el contexto institucional es importante la cultura académica pero solo si es fundamentada desde la verdad del dialogo sincero, en el aula de clases dándole relevancia a la sabiduría cotidiana del estudiante, en el patio de recreo al entender las diferencias, en la oficina de rectoría al no creernos superiores, pero mucho menos inferiores, en las reuniones de padres de familia al comprender que no todos somos del mismo nicho al ser empáticos y gozar de la espiritualidad que ninguna iglesia nos dá si nuestro corazón no entiende la desesperanza, la decidía y el abandono de los menos favorecidos.
 
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lunes, 9 de marzo de 2020

2.4.1 El profesor como intelectual critico.

El profesor como intelectual critico.
Si creemos que el papel de la enseñanza no puede reducirse al simple adiestramiento en las habilidades prácticas sino que, por el contrario, implica la educación de una clase de intelectuales vital para el desarrollo de una sociedad libre, entonces la categoría de intelectual sirve para relacionar el objetivo de la educación de los profesores, de la Los profesores como intelectuales transformativos y del perfeccionamiento de los docentes con los principios mismos necesarios para desarrollar una ordenación y una sociedad democráticas”. Es posible que esta cita extraída del mismo artículo.
 
En los tiempos actuales, de crisis educativa y de cambios constantes en el ámbito curricular, de la gestión, institucionales y política, es necesario replantear puntos de partida en la formación y desarrollo profesional de los docentes. Particularmente, diversos autores han manifestado sus ideas respecto a que los profesores desarrollen su pensamiento para adquirir elementos que les permitan un tránsito hacia la transformación de su entorno socioeducativo inmediato. Al respecto, apunto algunas ideas relevantes del pensamiento de P. Freire, H. Giroux, M. Lipman y P. Mclaren.Freire nos enseña que las posiciones de educador o educadora no son ni fijas, ni inmutables, y que no están derivadas de ciertas leyes absolutas de la pedagogía, sino que son política e históricamente construidas. Su acción y su pensamiento nos muestran que la posición de maestro puede ser dinámica, dialécticamente relacionada, dependiente del momento histórico en que se desarrolla e influida profundamente por las concepciones políticas de los participantes en el proceso.
 
 
Giroux (1990) argumenta que la visión de los profesores como intelectuales proporciona, además, una fuerte crítica teórica de las ideologías tecnocráticas e instrumentales subyacentes a una teoría educativa que separa la conceptualización, la planificación y el diseño de los currículos de los procesos de aplicación y ejecución. Hay que insistir en la idea de que los profesores deben ejercer activamente la responsabilidad de plantear cuestiones serias acerca de lo que ellos mismos enseñan, sobre la forma en que deben enseñarlo y sobre los objetivos generales que persiguen. Esto dignifica que los profesores tienen que desempeñar un papel responsable en la configuración de los objetivos y las condiciones de la enseñanza escolar. Semejante tarea resulta imposible dentro de una división del trabajo en la que los profesores tienen escasa influencia sobre las condiciones ideológicas y económicas de su trabajo. Este punto tiene una dimensión normativa y política que parece especialmente relevante para los profesores. Si creemos que el papel de la enseñanza no puede reducirse al simple adiestramiento en las habilidades
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2.4 El enfoque critico y de reconstrucción social y sus implicaciones pedagógicas.

El enfoque critico  y de reconstrucción social y sus implicaciones pedagógicas.
Asumir  la  pedagogía  crítica  en  el  contexto  de  la educación  es  pensar  en  un  nuevo  paradigma  del ejercicio profesional del maestro, es pensar en una forma de vida académica en la que el punto central del proceso de formación considera esencialmente para quién, por qué, cómo, cuándo y dónde se desarrollan determinadas actividades y ejercicios académicos. De igual manera, asumir este paradigma constituye un punto de partida que conduce a que la
escuela interiorice el marco político de la educación, es decir, este paradigma es una base para que el sistema educativo, en su conjunto, fortalezca la crítica sobre las formas de construcción del conocimiento y  sobre  las  maneras  en  que  ese  conocimiento  se convierte en fuerza social.
El  maestro  que  desarrolla  la  pedagogía  crítica considera  el  proceso  educativo  desde  el  contexto de la interacción comunicativa; analiza, comprende, interpreta y trasforma los problemas reales que afectan a una comunidad en particular.
 
La pedagogía crítica es una opción que facilita el trabajo escolar en función del reconocimiento del
sujeto como agente de cambio social. Es un espacio conceptual en el que los problemas individuales o colectivos toman vigencia para ser analizados a la luz
de la teoría y de la práctica; es la posibilidad de humanizar la educación. En este contexto, el currículo se diseña y se implementa como una alternativa que cuestiona los modos de vida académica y los estilos de vida que han generado el estado y la sociedad
como tal. Y la didáctica se gesta como el diálogo, estudiante–saber–profesor y sociedad, con perspectivas funcionales, como el reencuentro de la academia con las dificultades y los proyectos colectivos.
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2.3 El enfoque académico y implicaciones pedagógicas

El enfoque académico y implicaciones pedagógicas
Los enfoques pedagógicos son guías sistemáticas cargadas de ideología, que orientan las prácticas de enseñanza, determinan sus propósitos, sus ideas y sus actividades, estableciendo generalizaciones y directrices que se consideran óptimas para su buen desarrollo.
La Secretaria de Educación Pública realizó un taller previo al Ciclo Escolar 2019 – 2020.[1] El propósito general consistió en reflexionar sobre los avances normativos en materia educativa, así como en los cambios y transformaciones que se requieren dar en el aula, la escuela y el sistema en su conjunto, para brindar un servicio educativo que ponga al centro el aprendizaje de niñas, niños, adolescentes y jóvenes para la transformación social. En la guía de trabajo, elaborada para orientar el desarrollo del curso dirigido a los maestros de educación básica, se explicó la metodología y se le brindaron orientaciones a los facilitadores. La agenda de capacitación contempló tres temáticas. Una de ellas, “Hacia una Nueva Escuela Mexicana: primeros pasos”
.El enfoque pedagógico mencionado en el párrafo anterior, es enriquecido con una propuesta didáctica, con un método de enseñanza, una metodología de aprendizaje. Así lo dijo el Secretario de Educación Pública, Lic. Esteban Moctezuma Barragán, en una entrevista que concedió a Cultura Colectiva, “Ahorita el modelo se llama aprendizaje colaborativo”, La colaboración es interdependencia y los colaboradores no compiten entre sí. Colaborar es poner al servicio de los demás tus capacidades y habilidades para beneficio del colectivo. De la colaboración se alcanza un resultado que es de todos, el bien común. Es decir, el trabajo en equipo es útil para aprender juntos y resolver problemas en conjunto aunque el nivel de involucramiento y el aporte varía según las capacidades individuales. El aprendizaje colaborativo es un enfoque didáctico que propicia la interacción entre los individuos y fomenta el compromiso social. Desde esta perspectiva, el papel del docente consiste en estimular la colaboración para desarrollar las capacidades individuales de sus alumnos y motivarlos a que resuelvan problemas de la vida diaria de manera conjunta



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2.2 El enfoque técnico y sus implicaciones pedagógicas .

El enfoque técnico  y sus implicaciones  pedagógicas .
En la formación de los docente se aplican ciertas tendencias al inicio de su  aprendizaje y durante la propia práctica educativa, existen algunas tendencias que se toman en consideración para dicha formación, se toman en cuenta ciertas perspectivas ideológicas según Van Mannen (1977), en las que se basa la formación de los docentes las cuales son:
* Perspectiva tradicional: docente como artesano
* Perspectiva técnica: docente como técnico
* Perspectiva radical: docente autónomo
De las cuales destacan otras:
·         Perspectiva académica: La enseñanza  es un proceso  de transmisión de conocimientos y de adquisición de cultura pública que ha atesorado la humanidad.
·         Perspectiva técnica: La calidad de la enseñanza es notoria en la calidad de los productos  y en la eficacia de su consecución.
·         Perspectiva práctica: La enseñanza es una actividad complicada, se desarrolla en escenarios simples, establecida por el contexto con resultados imprevistos.
 
Utilizadas estas perspectivas para el proceso de formación de los docentes, con base a análisis  de estas tendencias puedo afirmar que sin duda la que más me llama la atención  es la perspectiva radical, que a pesar de ser nueva y no aplicada aún a la práctica es la que propone a un docente autónomo, de libre pensamientos , que esté comprometido con su carrera docente e interesado en su propia práctica, ser investigador de ésta, y proponer nuevas estrategias para su mejoramiento profesional y el de sus alumnos.
 
Si bien es cierto que de las tendencias mencionadas podemos obtener aportaciones muy ricas y variadas para nuestra formación en el campo de la docencia , me inclino más por la tendencia crítico-reflexiva porque propone que el docente reflexione sobre su práctica para su mejoramiento, proponiendo, creando nuevas estrategias para la formación del currículo, es innovadora y por lo tanto no muy utilizada en la actualidad, debido a que requiere de trabajo  por parte del docente, y tristemente el docente ha perdido ese compromiso con la sociedad, con sus alumnos y con él mismo, haciendo su tarea de enseñanza como una rutina, sin necesidad de esforzarse y preocuparse por la mejora de su trabajo docente, acostumbrado a hacer y llevar a cabo los contenidos que le impone el estado , sin cuestionarse, permaneciendo como un objeto manipulable y desinteresado en su quehacer, el investigar e indagar en la práctica requiere de esfuerzo y compromiso, debido a esto muchos docentes continúan enseñando contenidos del siglo IX, haciendo el papel de un maestro del siglo XX, con alumnos del siglo XXI, esta última tendencia me hace reflexionar sobre mi práctica y la forma en que me desempeño , las tendencias mencionadas tienen sus buenos aportes, pero ya es tiempo de ser docentes comprometidos con esta profesión de vida: La de maestro.
 
PARA MÁS INFORMACIÓN:

Stenhouse, L. 1987b Investigación y desarrollo del curriculum. Morata. Madrid.(monografías.com
 
 
·         Parra, G. y M. Pasillas 1991 Lo sustancial y lo accesorio en el curriculum. Revista Argentina de Educación. Año IX. Nº 16. (monografías.com)
Piaget, J. 1970 Psicología y epistemología. Planeta-Agostini. Barcelona 1985. (monografías.com
 
 
 
 

 
 
 

2. La práctica docente desde las perspectivas: técnicas , académicas , criticas y de reconstrucción social.

2.1 Docencia y enseñanza
El docente o profesor es la persona que imparte conocimientos enmarcados en una determinada ciencia o arte. Sin embargo, el maestro es aquel al que se le reconoce una habilidad extraordinaria en la materia que instruye. De esta forma, un docente puede no ser un maestro (y viceversa).
El  aprendizaje  docente y  el  desarrollo  profesional  que  contribuye  a promoverlo  consta  de  procesos  y  resultados  de  adquisición  y  reconstrucción  de conocimientos  y  capacidades,  vivencias,  sentidos  y  propósitos,  disposiciones  y compromisos  que  conciernen  a  la  profesión.  Ambos  son  considerados  como  factores claves  en  el  tipo  de  profesorado  que  se  crea,  la  calidad  educativa,  la  experiencia escolar  y  los  aprendizajes  del  alumnado.  Dos  acotaciones  introductorias  son,  no obstante,  convenientes.  De  un  lado,  lo  que  aprenden  y  cómo  los  docentes,  son asuntos  ligados  a  determinadas  políticas  de  contenidos  y  metodologías  formativas tratadas en artículos anteriores. De otro, conviene matizar un cierto discurso del que puede considerarse una muestra la afirmación tajante (Informe McKinsey) de que “la calidad  de  un sistema  educativo  no  puede  exceder  la  calidad  de  sus  profesores” (Barber  y  Moursed, 2008,  p.13).  Aparentemente  ensalza  el  papel  docente,  pero resulta  simplista.  Se  han  cuestionado  los  presupuestos  teóricos  de  una  calidad educativa  universal  por  encima  de  contextos  sociales  y  culturales  (Coffield,  2012)  y sus implicaciones políticas y prácticas.
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